El ventanuco, 2006.

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  FOTOS MONOGRÁFICOS 2005: VALLE DE MENA Y MERINDADES.
 
     
 


“Ordunte: viento de frente”

 
 

     
La caja de los vientos revienta y una suave brisa eólica se aleja del valle de Ordunte (Mena).

 ¿Qué coste ambiental se está dispuesto a pagar por la puesta en marcha de las necesarias energías alternativas?. Esta es la pregunta que soltaba, Mario Sáenz de Buruaga, biólogo y director de la empresa que ha realizado los estudios medioambientales en los montes de la Ordunte para determinar el impacto de los posibles aerogeneradores.

Este burgalés de Miranda de Ebro no es un profano en la materia lleva muchos años trabajando en medioambiente, no se prodiga en los medios de comunicación. En la revista “Biológica”tenía una sección fija que se llamaba “Tejiendo la telaraña”, merecía la pena comprar la revista solo por su página.

Un día en el Parque Natural  de Valderejo (Alava) pregunté por un trabajo que se había realizado allí y resultó que el autor había sido Buruaga.

De todo lo que he leído y me he informado sobre la energía eólica, el artículo de este biólogo me ha parecido coherente.
 

 
 

 
 
 

Ordunte: viento de frente

 
 

MARIO SÁENZ DE BURUAGA /BIÓLOGO

 
 

Para el autor, la no instalación del parque eólico de Ordunte, a su entender la mejor decisión, debería servir para abrir un serio debate sobre el coste ambiental que Euskadi está dispuesto a pagar  por la puesta en marcha de las necesarias energías alternativas.

 
 

EL CORREO, VIERNES, 10 DE FEBRERO DE 2006

 
 


 
 

BRAVOS Y MORRILLAZOS.


BRAVO
POR LAS CIGÜEÑAS, aunque un buen día se fueron del valle y ya no volvieron, en La merindad de Montija vienen todos los años y el día de San Blas ya estaban de nuevo en su nido.



UN MORRILLAZO DE PIEDRA CALIZA DE LA PEÑA EN FORMA DE PEGOTE DE CHICLE para los que tiran la goma de mascar al suelo.

En la villa de Valmaseda se ha tardado varios años en empedrar las calles con piedra traída de la India y ya están manchadas con pegotes de chicle.

Cuando llueve resaltan en la piedra todo tipo de texturas y colores de la goma y cuando hace calor se pega en las suelas de los zapatos resultando engorroso dar un paso.


 
     
 

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