El ventanuco, 2006.

Actualidad y opinión sobre El Valle de Mena

 
 

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  FOTOS MONOGRÁFICOS 2005: VALLE DE MENA Y MERINDADES.
 
 

La cultura del fuego y la normativa”
 

 
 

     Varios pueblos meneses aun no disponen de recogida de basuras por lo que se las apañan como pueden y hay que decir, que algunos se las arreglan estupendamente y mantienen el pueblo como un jardín. Lo malo viene cuando recorres los aledaños de esos pueblos y observas donde está almacenada  y depositada toda esa basura. Hay veces, que por la ladera de un monte los plásticos, latas, papeles y todo tipo de cacharros en desuso se hermanan para hacer causa y convierten el lugar en algo fantasmagórico.
 

 
 

Como la recogida de basuras en el resto del valle es relativamente reciente, al menos en mi pueblo, pues aun persiste la cultura del fuego.
Es de lo más normal ver en las huertas, pequeñas hogueras donde se quema desde la maleza que genera la propia huerta hasta plásticos, cuerdas y demás porquerías que se encuentran por los alrededores y de la misma casa de campo.
Esta costumbre es más vieja que la orilla del río y nunca he visto que los montes ardan por un descuido de un paisano menés.
Lo más sencillo sería meterlo en una bolsa de plástico y ¡ala, al contenedor!.

 
 


Pues yo soy de los de la cultura del fuego y cuando tengo un montón de malas hierbas, la maleza de la huerta y plásticos que encuentro por los alrededores (en la actualidad hay dos casas en construcción en el pueblo)… hago una pequeña fogata, siempre en un sitio donde no hay peligro de que el fuego se extienda y cuando no hay viento ni un sol abrasador. Suelo llevar un cubo con agua y una rastrilla.
 

 
 

En estos menesteres me encontraba cuando apareció un miembro de La Autoridad con una linterna. Hay que decir que era ya de noche, no tenía el cubo de agua y algo fundamental, carecía del permiso de quemar.
Desde hace unos años hay una normativa para encender un fuego por pequeño que sea: se pide un permiso de quema a la Guardería forestal del valle y una vez con el permiso, el día que se va a encender el fuego se comunicá.

Si cada vez que enciendo una hoguera tengo que cumplir el protocolo acabaríamos todos más que hartos.

Cuando apareció el buen hombre con la linterna el fuego estaba prácticamente consumido, quedaban cuatro ascuas y algo de humo.

Debo decir que no recuerdo a nadie que me haya tratado con tanta benevolencia y paciencia. Después de comprobar que me había saltado todas las normas me insistía para que apagase el fuego pero yo le decía que esperase un poco y así se acababa de quemar toda la maleza.

Decía- Señora, ¡Apague el fuego! ¿Dónde tiene el cubo con el agua?

El cubo con el agua estaba en casa, un poco alejado de donde estábamos. Agua había en abundancia allí mismo (el río y la fuente) pero no tenía recipiente con que cogerlo.

Estábamos en este tira y afloja (él que apagase el fuego y yo que esperase un poco) cuando apareció otra linterna, la de otro compañero. Este se informa por mediación del otro y es tajante:

 -Señora, apaga el fuego o ¿quiere que le pongan una denuncia?.

Yo – Bueno, cuiden un momento el fuego, que voy a casa a por el cubo.

Para cuando volví con el cubo saltaban chispas pero no precisamente del fuego. Tenían un cabreo manifiesto me informaron por activa y por pasiva los pasos que tenía que dar por si se me ocurría volver a encender una hoguera.

En ningún momento me enfocaron con las linternas a los ojos, a la que enfocaron varias veces fue a la mastina que se les acercaba en actitud interrogante.

Hasta que no apague los cuatro hierbajos no se marcharon.

SIN DUDARLO, HAY BUENA GENTE PULULANDO POR EL MUNDO.

 
     
     

BRAVOS Y MORRILLAZOS.

UN BRAVO para todas aquellas familias que durante el verano acogen en sus hogares a niños que por determinadas circunstancias no pueden disfrutar de un mínimo bienestar en sus países de origen y pasan unos meses en el valle. En especial los niños rusos de Chernóbil.


UN BRAVO por los pueblos meneses que cuidan sus caminos y sus espacios públicos (fuentes, bebederos, plazas…).  Las fachadas de las casas y jardines están repletas de flores.

Es un verdadero placer recorrer algunos pueblos.


UN BRAVO por la climatología de este verano porque nos está permitiendo desarrollar el programa de los monográficos  estupendamente. Con temperaturas agradables y días idóneos para caminar y disfrutar.


UN MORRILLAZO  en forma de “chalete-adosado-acosado”de piedra caliza de La Peña más la piedra arenisca del Ordunte para quienes están permitiendo la construcción masiva  y desbordante en el valle.
¿Qué ganan ellos?
¿Qué gana el valle?


UN MORRILLAZO de piedra caliza de La Peña en forma de alianza matrimonial para los pactos turísticos…


 
     
 

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