El ventanuco, 2006.

Actualidad y opinión sobre El Valle de Mena

 
 

Valle de Mena.      

 
 

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FOTOS MONOGRÁFICOS 2005: VALLE DE MENA Y MERINDADES.

 
 

 
Niños en el castillo
 

 

                De todos es sabido que los niños, por regla general, son traviesos y sobre manera cuando están en grupo. Si a esto se le une el adentrarse en un castillo y poder curiosear todos los rincones pues la maquinaria infantil comienza a calentar motores.

En pleno campo y con el castillo de Avellaneda como lugar de visita, a las 10.30h. de la mañana llegan en autobús cuarenta niños de edades comprendidas entre los ocho y diez años. A medida que se bajan del vehículo se observa que es un grupo poco homogéneo. Varios niños tienen rasgos muy dispares: árabes, chinos, rusos, negritos...Y algo sorprendente,  hay algunos chavales con sobrepeso.

Un “salao” se trae un buen taco de cromos y es que aun se está por inventar el juguete que desbanque  a los siempre interesantes cromos.

 
 

Visitarán el castillo de Avellaneda que es La Casa de Juntas y museo Histórico de la comarca Las Encartaciones de Vizcaya (Bizkaia). La comarca más extensa de Vizcaya y una de las más grandes del País Vasco.
La curiosidad y la inquietud desbordan a estos chiquillos por lo que resulta difícil hacer dos grupos para la visita. No hay manera de poner orden, todos hablan a la vez y manejan sus cámaras digitales con total soltura.
Más o menos controlada la situación, el primer grupo curiosea los alrededores del castillo. Todo les llama la atención y preguntan y preguntan

 

Son niños muy despiertos y algunos con unos conocimientos y una brillantez que dejan sorprendidos al personal.
Se asoman por las almenas de la barbacana y es entonces cuando los montes vascos abren un enorme portalón para dejar al descubierto la montaña más hermosa: La Peña menesa.
Siempre hay alguien que cuenta a los visitantes que allí, debajo de aquellas montañas, está el final de la comarca de Las Encartaciones y comienza el Valle de Mena. Y también, siempre hay alguien en los grupos de visitantes que conoce Mena.

El jardín del castillo cobra vida, la chiquillería se encarama en la lánguida  escultura – una copia del arte de Chillida-. ¡Por fin! La escultura tiene motivos para sonreir: los niños no han pasado de ella sino que disfrutan con ella. Corretean por la hierba y el murmullo incesante de niños felices lo inunda todo.
Va ser difícil reunirles para la foto en la escalera exterior del museo y casi imposible la visita guiada en el interior del museo.
Pues se obra el milagro y si en el exterior se interesan por todo en el interior igual. Se les habla,  por primera vez en la mañana, de DISCIPLINA.

En el museo hay unas normas que cumplir por el bien de todos: Hay que guardar silencio y no se tocan los objetos de las salas. Se les muestran las cámaras de seguridad que recogen las imágenes de lo que ocurre en el museo, se comenta que esas imágenes son vistas por varias personas que están en un departamento del museo. Pues  los críos, de lo más espontáneos, se ponen a mirar a las cámaras, saludan con las manos y les muestran la mejor de sus sonrisas.
Las salas que cuentan con maquetas en movimiento u objetos que cobran vida al apretar un botón son sus favoritas. Se les olvida que no deben de tocar pero es de sobra sabido que “el español si no toca no ve”.

 A las 13.20h los niños dejan el castillo camino del autobús. Marchan vencidos por el saber pero intacta su curiosidad y el museo vuelve al silencio de la historia, esta vez, inmensamente feliz de comprobar que estos niños son la historia futura.

El autobús con los guajes se aleja del castillo y con ellos van las palabras más oídas e inútiles de la mañana ¡ IZILIK, MEZEDES!
 

 
     


BRAVOS Y MORRILLAZOS.
 

BRAVO POR EL MES DE OCTUBRE. Con unos días increíblemente buenos ha permitido que los seteros recojan todo tipo de setas y en abundancia. La cosecha de las huertas ha sido espléndida a pesar de aquella granizada del mes de julio.


UN MORRILLAZO EN FORMA DE CAMPANA de piedra caliza de La Peña más otro de piedra arenisca del Ordunte para los ladrones que han robado la campana de la iglesia del pueblo de Taranco.
No hay ladrón sin encubridor.
 

   

UN BRAVO POR LA PATRONA, LA VIRGEN DE CANTONAD que se ha vuelto más ecologista y ha permitido crecer un arbusto en lo más alto de la torre de su santuario.
 

   

 
     
 

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