El ventanuco, 2006.

Actualidad y opinión sobre El Valle de Mena

 
 

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  FOTOS MONOGRÁFICOS 2005: VALLE DE MENA Y MERINDADES.
 
     
 
 

Los arvejillos de la señora Antonia”
 

Hoy todo se mete en bolsas de plástico y en una bolsa de plástico llegaron los arvejillos desde Cataluña.La señora Antonia con sus ochenta y algún año a la espalda todavía sigue cultivando sus productos en la finca de la torre, allá cerca de Sitges. Para cuando en el valle de Mena empezamos a plantar los tomates ella ya ha cogido una buena cosecha y es que la temperatura a la orilla del Mare Nostrum no es igual que aquí en el norte. Por eso, para comienzos de abril, la señora Antonia ya recolecta los guisantes que en Mena llamamos arvejillos.


Abrir la bolsa y ver los arvejillos en sus estuches verdes fue como una bocanada de aromas de infancia. Retroceder 34 años o más en décimas de segundo solo se lo puede permitir algún cable que vibra en el cerebro y allí estábamos la chiquillería del pueblo, en un día de verano, camino del río a casa. 

Los baños en el río Cadagua nos dejaban, a parte de congelados, exhaustos. Era entonces  el momento de reponer fuerzas y que mejor que en las huertas de los vecinos. Los chicos saltaban las paredes y arrasaban con manzanas, peras, melocotones y sobre todo agraces pero siempre estaban verdes y a mi la fruta verde nunca me ha gustado. Así que iba al huerto de mis padres y buscaba entre las patatas y las vainas, los arvejillos que se escondían y resquilaban por donde podían. Todos los días tenía mi ración y ese sabor…

Mientras yo seleccionaba los guisantes más grandes, abría sus estuches, contemplaba aquellas bolitas verdes, los saboreaba y metía las cáscaras en la toalla mojada, todos mis amigos  hacia rato que habían desaparecido y ya estaban en sus casas sentados a la mesa y con la cuchara en la mano. A aquellas horas, hacia las dos de la tarde y con la canícula apretando no se veía a nadie por la calle.

Y sin nadie quien me observara aprovechaba para deshacerme de las cáscaras de los arvejillos tirándolas a los matos y tenía buen cuidado de no dejarlas tiradas en el huerto porque todas las tardes iba  mi madre a ver la cosecha. Unos días sallaba los pimientos, otros cogía algún tomate, traía las vainas y las lechugas y casi siempre volvía mosqueada.

Decía : - ¿Quién pisoteará el huerto?. Se meten por las patatas y son pisadas de críos. ¿Estos críos no tiene otro sitio dónde jugar? Como les pille allí…

En cuanto oía la misma retahíla de todos los días, yo desaparecía de la cocina  por si a mi madre se le escapaban algo más  que palabras.


¡Un bravo por los guisantes de la señora Antonia!

 

BRAVOS Y MORRILLAZOS.
 

UN BRAVO POR LA PATRONA, LA VIRGEN DE CANTONAD, EL DÍA 8 DE MAYO ES SU DÍA  Y EL DE TODOS LOS MENESES.


UN MORRILLAZO DE PIEDRA CALIZA DE LA PEÑA POR EL ABANDONO DE LOS 2.648 PUEBLOS QUE SE ENCUENTRAN SIN HABITANTES EN LA PENÍNSULA. Y en otros lugares se vive hacinados.


UN MORRILLAZO POR LA DESIGUALDAD SOCIAL. ¿Cómo puede un futbolista cobrar al minuto 45 euros durante un año? ¿Y en muchos lugares del mundo haber personas que se mueren sin haber probado un poco de pescado?
¿Qué hacen los políticos?

 

UN MORRILAZO DE PIEDRA CALIZA DE LA PEÑA MÁS UN MÁS GRANDE AÚN DE LA ARENISCA DEL ORDUNTE PARA LA REFORMA DE LA CARRETERA DEL VALLE.
A un año de su inauguración no puede ser más triste el resultado. En la semana del lunes 17 al domingo 23: El martes 18 moría un señor de 69 años en la curva de Villaleme (Villanueva). No se habían pasados tres días, cuando el sábado moría un chico de 24 años en la curva que en el pueblo conocemos como” la curva del retorno”. En ambos accidentes se invadió el carril contrario y se choco de frente con otros vehículos.
Este verano un coche se empotró en la esquina de la puerta de mi casa, menos mal que era de piedra. Van demasiados muertos en una carretera que antes de la reforma apenas tenía víctimas. Había accidentes pero no tan brutales y espeluznantes.

En la entrada al pueblo de Vivanco van ya muchos muertos y en la curva del retorno también. El exceso de velocidad, sin duda, es el causante de tanta barbarie junto con el mal trazado de la carretera.
En el accidente del martes 18 de abril, un coche invadió el carril contrario y se metió literalmente debajo de un camión que circulaba en dirección contraria.
En el sexto coche detrás del camión iba yo.  Gracias que chocó contra el camión porque de lo contrario nos hubiese tocada a alguno de los  seis coches de detrás.
Dos aspectos me llamaron la atención si es que en estas circunstancias el ser humano es capaz de observar y razonar algo.
El primer: la rapidez con la que se presentaron dos ambulancias del 112, dos dotaciones de bomberos y un helicóptero.
El segundo: nadie se bajó de los coches. Las retenciones en ambos sentidos duraron bastante. Creo que todos intuíamos por la manera de actuar de sanitarios, policía y bomberos lo que estaba ocurriendo.
Me pregunto si en algún sitio se llevará la estadística de las trampas en la construcción de una carretera y cuando se producen reiteradamente accidentes en esos puntos no hay nadie que dice:- Vamos a tratar de arreglar esto.
En las curvas de Cantonad después de varios accidentes se colocaron bandas y señales por todos los lados. Ahora no hay accidentes ahí.

¿Cómo frenar el exceso de velocidad?


UN BRAVO POR LA PRIMAVERA

 

 

 

 

 
     
 

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