El ventanuco, 2005.

Actualidad y opinión sobre El Valle de Mena

 
 

 

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El glamour de Balenciaga”
 

 

               Disfrutar de San Sebastián (Donostia) en un  día de abril con sol radiante y una temperatura que ronda los 30 grados es casi como tocar el cielo con la punta de los dedos. Parece como si todo lo que los ojos alcanzan a ver tuviese un brillo especial.

Hay que decir que antes de llegar a San Sebastián volví a visitar Chillida-leku y lo encontré como lo dejé hace un año. Tuve la sensación que no habían pasado 365 días y desde entonces  había permanecido allí y allí descubrí al que llaman “el arquitecto de la moda”: Cristóbal Balenciaga.

Durante todo el día hubo tres artistas, que no artesanos, rondando por mi cabeza  (Chillida, Balenciaga y Zuloaga). Los tres se conocieron y los tres se influenciaron en sus creaciones. Y el destino quiso que conociera los tres lugares donde nacieron y donde sus raíces siguen creciendo; San Sebastián (Chillida), Getaria (Balenciaga) y Zumaya-Eibar (Zuloaga). Un escultor, un modisto y un pintor, los tres vascos. 

Chillida me llevó a Balenciaga a través de una escultura en homenaje al modisto y que está en un lugar privilegiado de la finca. Y un vestido de Balenciaga inspirado en Zuloaga me llevó hasta el pintor. El número mágico (3) de Chillida daba su fruto.

 

 
   
 


GETARIA Y BALENCIAGA
 

 

Getaria es como un perfume en frasco pequeño y una constante de verde-azul, tierra-mar. Allá por donde mires te sorprende; sus callejuelas en cuesta con hileras de casas de pescadores y una iglesia sorprendente no solo por enorme sino que dentro está en desnivel. Según se avanza hacia el altar hay que ir superando una pequeña cuesta y en el exterior por debajo del templo y a través de un arco se atraviesa al otro lado de la calle, parece un rincón sacado de una judería.

La iglesia esta declarada Monumento Nacional y el escultor Jorge Oteiza  dijo de ella que era la catedral de todas las iglesias vascas.

Juan Sebastián Elcano al igual que Balenciaga nació en este pueblecico guipuzcoano.

Me sorprendió escuchar en  la plaza como todos hablaban euskera, sobre todo los niños y no llevábamos ni dos minutos en el pueblo cuando nos preguntaron de donde éramos. Más tardaron ellos en preguntar que nosotros en responder: -De un valle muy hermoso, el Valle de Mena.

En lo más alto, mirando hacia el pueblo se encuentra el palacete que albergará el museo del modisto y que perteneció a  la madre de la reina Fabiola de Bélgica. Mientras tanto, en un pequeño local de la fundación Balenciaga se exponen unos 20 trajes de la familia de Sonsoles de Rivera. La exposición es un poco “abrir boca” para lo que será en un futuro el museo en el palacete.

Se entra en un lugar oscuro y lo único que resaltan son los vestidos y accesorios, a pesar de lo cutre del local se han cuidado bien algunos detalles como las dos guías: dos chicas bellísimas sacadas del Vogue.

Esta publicación, en los últimos tiempos, ha apostado por Balenciaga aunque la firma fue absorbida por Gucci cuando el modisto murió en 1972. Pero  su estilo inconfundible de líneas rectas, sobriedad y sobre todo elegancia a raudales ha servido de ejemplo a otros muchos modistos como Givenchi.

A lo largo de 30 años trabajó y bordó la alta costura, no quiso nunca oír hablar del “prete a porte”y como todos los modistos siempre trabajó sobre el cuerpo-pera femenino (recto y delgado) para nada el cuerpo-manzana con sus correspondientes curvas y redondeles.

De nada sirve vestir de Balenciaga si no se tiene estilo, personalidad, elegancia, buen gusto y saber combinar los colores.

La elegancia no se hace, la elegancia nace con la persona.
 

   

BRAVOS Y MORRILLAZOS

BRAVO POR LA NUEVA CARRETERA ¡por fin! se ha inaugurado hoy, jueves 28 de abril el último tramo  (LAS ISLAS (ENTRAMBASAGUAS)- VILLALEME  ( VILLANUEVA). Confiemos que sea para bien.Casualidad que ha coincidido con la inauguración del Ave (Madrid-Aragón).

BRAVO POR LA PATRONA DEL VALLE (virgen de Cantonad) ya que el domingo 8 de mayo es su día y el de todos nosotros.

BRAVO POR LA BELLEZA DEL VALLE porque el color verde está en su apogeo.

MORRILLAZO DE PIEDRA caliza de la Peña más la arenisca del Ordunte para los cacos que robaron en la residencia de ancianos de Villasana, en pleno día.

MORRILLAZO DE PIEDRA caliza de la Peña más la arenisca del Ordunte para la historia. Ya decíamos el mes pasado que los edificios de Villasana estaban un poco subversivos, pues este mes de abril ha sido la iglesia y ha dado la campanada.

Fueron a cambiar el suelo de madera del templo y al levantarlo se encontraron los esqueletos de ocho personas, asesinadas vilmente en los comienzos de la Guerra Civil.

En el valle de Mena no hubo ninguna contienda, sin embargo se derramó mucha sangre y se vivió con un miedo exacerbado por envidias, rencillas y politiqueos entre los meneses.

Con motivo de la presentación del libro “Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie”, el autor, Juan eslava Galán dijo: - La Guerra Civil es un cadáver que necesita una autopsia para enterrarlo bien.

Pues esto es lo que hace la historia, de vez en cuando, en el valle. Se resiste a ser pasado y se convertirse en memoria viva.

Pienso que sacar ahora las historias de la guerra no benefician a nadie y lo único que hacen es generar tristezas y recuerdos a personas mayores que lo que desean es olvidar. Pero esta es la historia de una de esas personas aparecidas en la iglesia, una historia que nunca debió de suceder como tantas y tantas que se vivieron en el valle en aquellos años. Aquí no hay ni vencedores ni vencidos, ni buenos ni malos, creo que todos fueron víctimas de un tsunami de maldad que arrastro a todo el país.

Este retazo de historia se lo oí contar muchas veces a dos viejetes nonagenarios, ya fallecidos y que no conocían el final que ahora se ha destapado (han aparecido los cuerpos).

Este es el relato de un hombre que en el valle apodaban “el chorizo”. Cuando pregunté a los dos viejetes si le llamaban así por ser un enamorado de lo ajeno, los dos me contestaron que en absoluto, que era una buena persona al igual que lo han sido sus seis hijos (dos chicas y cuatro chicos). Pero desconocían el por qué del apodo. Vivía en Villasana, en la casa que se conoce por la de las telegrafistas y vivía de alquiler o como dicen por estas tierras “de renta”.

Una noche recorrió acompañado y por última vez el corto camino que va desde la casa a la iglesia: cruzar la carretera, subir la pequeña cuesta de la carnicería y entrar en la iglesia. Esa noche otros ocho varones también fueron invitados con acompañamiento a la iglesia pero hubo uno que dijo que no iba y no tuvieron valor para sacarle de su casa (salvó la vida y vio quienes iban a ser sus verdugos pero no vio a los instigadores de su fallida detención).

Probablemente nuestro buen hombre “el chorizo” fue asesinado sin saber que una familia, bueno más bien un vecino de un pueblo cercano le había elegido para el patíbulo porque en un juicio “el chorizo” no le había dado la razón. Poco le importó a este instigador que “el chorizo” dejara viuda y seis hijos.

Lejos estaba la familia del instigador de lo que se le avecinaba. La venganza no se hizo esperar y cuando el valle cayó en manos del otro bando esto fue lo que ocurrió: mataron a los dos varones de la familia y se salvó el tercero porque no estaba en el valle, les quemaron una casa nueva y la otra se la desvalijaron de arriba a bajo, las mujeres tuvieron que huir a Santander y las fincas de trigo fueron segadas y trilladas por el bando que creyeron ser los vencedores de esta guerra.

Cuando la guerra acabó esta familia instigadora o lo que quedaba de ella volvió al valle, vendió las fincas y lo que quedaba de casa y que yo sepa nunca más volvió. Pero yo se que el reloj de pared de aquella casa que desvalijaron de arriba abajo fue a parar a una casa de un pueblo vecino. Y hoy es el día que cuando paso al lado de la casa del reloj suelo escuchar como da las horas y le digo a mi yegua: - MIRA COMO SUENA LA MEMORIA VIVA-

El pueblo del valle que más sufrió de la cólera de esta guerra de envidias fue Lezana.

La Peña fue un refugio bastante seguro para el bando de los nacionales y aún hoy suena el nombre de GABRIEL, un pastor de Anzo que por las noches hacia de guía y subía a la gente por el portillo del Polvero y por el otro sendero de la derecha del Polvero.

El bando de los rojos ( los de izquierdas) marcharon hacia Santander pasando el Ordunte por el portillo de la Brena. Muchos cuentan que llevaron el ganado y los enseres que pudieron acarrear. Un éxodo que les salvó la vida, cuando volvieron al valle sus casas habían sido expoliadas.

Pero la historia no acaba aquí, hoy en Villasana hay una calle que lleva el nombre de un hijo del “chorizo” y lleva su nombre porque murió salvando la vida a seres humanos.

 Pero aunque nadie le recordará, su apellido estará siempre vivo y en boca de todos porque es el lugar donde nuestra patrona tiene su morada.
 

 
     
 

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