El ventanuco,
2004.

Actualidad y opinión sobre El Valle de Mena

 
 

 

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Ventanuco
noviembre

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“A la sombra de los molinos”
 

Pocas veces encuentras personas dispuestas a enseñarte sus rincones favoritos, muchos de ellos en parajes recónditos de la naturaleza donde se llega poco menos que a cuatro patas.

En todos reina el silencio, un silencio impactante, yo diría un silencio elaborado con las mejores esencias del lugar que van mezcladas con la voz de su morador.

Si el paisaje es bello no lo es menos la riqueza de experiencias en ese lugar de mi acompañante. Podría subir por los riscos con los ojos cerrados, camina por  sendas y atraviesa arroyos con tal destreza que un rebeco se quedaría asombrado de su agilidad.


A mi me cuesta seguir sus pasos y voy dando algún que otro traspiés.

Atravesamos un pequeño valle, cumbreamos un collado, volvemos a adentrarnos en otro diminuto valle para bajar por el hayedo a la cascada y ya cerca está la cabaña. 

Al llegar al riachuelo me dijo  – Aquí, el lobo me mató tres ovejas y no mató el rebaño entero gracias a que mi padre le pegó un tiro y lo dejo seco.

No despegue los labios ¡Cualquiera le dice algo en favor de los lobos! 

Después de tres horas de caminata y sin ninguna gana de que el recorrido se acabase, llegamos y esto es lo que vi: MOLINOS

Me acordé de mi valle y pensé:

“CUANDO LAS BARBAS DE TU VECINO VEAS QUEMAR ECHA LAS TUYAS A REMOJAR”
 


 


BRAVOS Y MORRILLAZOS

 

BRAVO POR LA EXPOSICIÓN DE SETAS Y PLANTAS DE LA SOPEÑA. Un año más vuelven a mostrar la riqueza micológica de la naturaleza.
 



BRAVO POR ANDRÉS Y SU TALLER DE MADERA,
                                                                         



 


 



 

BRAVO POR LA EXPOSICIÓN DE FÓSILES  que se celebra desde el 19 de octubre hasta el 19 de diciembre en el museo de Las Encartaciones.
                                                                           ( Sopuerta, Vizcaya).


BRAVO POR LA NATURALEZA porque este año ha sido muy generosa en dar frutos. Ha habido gran cantidad de tomates, patatas, pimientos…

Y ahora: nueces, higos, uvas y muchas manzanas. Es una pena que los erizos no vean el peligro que tiene el cruzar la carretera para nutrirse de las manzanas. He visto tres erizos aplastados, por los coches, en el mismo sitio.



UN MORRILLAZO DE PIEDRA CALIZA DE LA PEÑA PARA “EL HURACÁN” QUE HA SACUDIDO SOCIALMENTE A MI PUEBLO ESTE MES de octubre y que aún no ha acabado cuando escribo este ventanuco.

 

Somos cuatro casas habitadas y en todas ha habido trifulcas.


.Una vecina se acaloró de lo lindo con unos desconocidos porque sin mediar palabra se metieron en sus fincas a coger nueces.  A  estos desconocidos no les bastó con coger las nueces caídas en los caminos y lugares públicos que optaron por meterse dentro de las propiedades.
 

.La trifulca más gorda la tuvo el alcalde con un posible nuevo vecino. Hay que decir de antemano, por lo menos a mi me parece, que ser alcalde pedáneo en un minúsculo pueblo como el mío y para colmo llamarse  Maltrana, es sumamente complicado por la sencilla razón que si hoy llamas al “orden” a un vecino, mañana es posible que tengas que recurrir a él
pidiendo cualquier tipo de ayuda y cada vez que salgas de casa te vas a dar
“ de morros” con él.

Por mucho que utilices la diplomacia y los buenos modos, la situación es siempre embarazosa. Así que la vía más cómoda es dejar hacer y que salga el sol por donde quiera pero hay situaciones, en las cuales,  el alcalde se ve forzado a actuar y si se ha levantado con mal pie pues arde Troya.
 

El asunto empieza cuando el alcalde le comenta al posible nuevo vecino que el muro que está levantado en su finca va a perjudicar al pueblo, ya que  dicho muro va a provocar un derrumbe que acabará tapando la carretera vecinal que se encuentra debajo.
Que utilice otra técnica para hacer el muro sin perjudicar la carretera.
Empieza el picoteo verbal entre ambos, se sigue por aumentar el tono de voz, se caldea la trifulca con insultos y si alguien no media se acaba a tortazo limpio.
Como ya todo se ha salido de contexto, el último recurso es llamar a los municipales.
Luego, vueltas las aguas a su cauce, todos reflexionan pero si el alcalde no pone los puntos sobre las ies, el muro se hace y cuando el talud se hubiese desmoronado, todos sin excepción hubiésemos dicho: - ¡Que se caía el terrazo, ya  lo veía venir yo!. 
.
No acaban aquí las trifulcas, parece que alguien ha estado hurgando en las líneas telefónicas del pueblo y cuando se marca el número telefónico de una casa contesta la vecina, con la cual no se llevan, precisamente, de “rositas”. Los operarios de telefónica llevan cuatro días intentando arreglar el desajuste y buscando una explicación pero aquí todos callan.

.Tampoco mi casa se ha librado del huracán trifulquero de octubre. Vino un vecino del pueblo de al lado con malas pulgas y peores argumentos de discusión. Yo campeé  el temporal dándole la razón en todo, pues ya es sabido que dos no discuten si uno no quiere y además “a palabras necias, respuestas simplonas”. Pero la cosa se complicó cuando apareció mi padre en escena y se lía  el asunto porque nuestras gallinas (4), de vez en cuando se pasean por la finca de dicho señor y eso, dice, le pone de muy mal humor. 

¡PARA QUE LUEGO DIGAN QUE LA VIDA EN UN PUEBLO ES ABURRIDA!


 
 
     
 

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