El ventanuco,
septiembre 2003.

Actualidad y opinión sobre El Valle de Mena
 

 
 

 

Valle de Mena.        
 

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...Aquí y allá las moras se vuelven moradas, las avellanas castañetean al caer, la dulcamara se engalana con sus cerezas rojas, brillantes y apetitosas pero ¡ojo, terriblemente venenosas!Las endrinas “andrinas” como dicen por estas tierras se vuelven generosas dando lo mejor de si, para esos paladares que allá por el mes de abril o antes, saboreen el licor de pacharán.        

Las huertas se afanan por ofrecer la última cosecha del verano, dulces tomates rojos, que no verdes y fritos.

         Ha llegado septiembre y aquí estoy sacando brillo a la nostalgia pero ¿nostalgia de qué?
No se puede tener nostalgia de los días limpios, sanos, de los montes ligeramente teñidos de ocre-amarillo.
Aún quedan tardes para chapotear en el río y observar el trajín de las libélulas, los caballitos del diablo y el martín pescador.

         Se ha ido la marabunta de los veraneantes y el valle está libre de su complaciente asfixia ( si no fuese por ellos, los monográficos serían una ruina). No dejan títere con cabeza, todo lo revolucionan: el agua, los suelos, las casas, las plazas, incluso se atreven a tocar el monte con la disculpa de no se que itinerarios guiados. ¡SEÑOR, SEÑOR QUE CRUZ!

         Pero ya han llegado los días donde las hojas se dejan acariciar por el viento y no les importa caer. Las he visto camino del hostal, un chopo se deshacía de ellas e iban cayendo una a una  a la carretera general, no hacían ruido se dejaban llevar.
         Las golondrinas criaron dos polladas este verano, no tardaran en emigrar pero hoy revolotean por el zaguán queriendo decir a su modo: ¡chao, hasta la vista!. Yo hago como que no me entero, intentando prolongar una relación que toca a su fin. Aunque se que ellas volverán.

         El río sigue bajando sin miedo al estiaje ni a la canícula veraniega. Un mirlo acuático se zambulle en el pozo sin importarle mi presencia ni la de una trucha que salta fuera del agua. Es la hora de la merienda y en lugar de tomarse un “actimel" se nutre con una despistada efémera.
El mirlo continua en el agua, no le ha bastado con darme envidia con sus zambullidas sino que se atreve a  acercarse ¡qué descaro!. Sin duda se ha dado cuenta que soy un insignificante lápiz que escribe sobre papel mojado.

         Me he sacudido la nostalgia que intentaba posarse sobre mí como suave caspa, pero no en el cabello sino en el alma. Claro que pensando un poco ¿tenemos alma?.

 

Benditos días despejados de septiembre cuando la Peña dice ¡MIRAME!.
Bendita lluvia y sol de septiembre.
Benditas tardes de viento sur y benditas tierras y parajes meneses cobijados entre la Peña y el Ordunte.

 

     ¡SIEMPRE SEPTIEMBRE!

 


LOS OBJETIVOS DEL MES.

BRAVO POR LAS PERSONAS QUE SE HAN ACORDADO DE ANGEL BARCINA Y LE HAN DEDICADO UN MEMORIAL.
EL MEJOR HOMENAJE ES EL RECUERDO.

UN BRAVO POR LA PEÑA, POR PERMITIRNOS REALIZAR LA TRAVESÍA DE DOS DÍAS POR TODA ELLA Y OBSEQUIARNOS CON ATARDECERES Y AMANECERES INCREIBLEMENTE BELLOS.

UN BRAVO POR TODOS AQUELLOS QUE ELIGEN EL VALLE DE MENA PARA DISFRUTAR DE SUS VACACIONES ESTIVALES.

 

UN MORRILLAZO DE PIEDRA CALIZA DE LA PEÑA, A PODER SER DEL TAMAÑO DE TODA LA PEÑA MÁS EL ORDUNTE PARA LOS FENÓMENOS ATMOSFÉRICOS: UN RAYO QUEMÓ LA TESLA ( LA MONTAÑA DE LAS MERINDADES) Y LA CANÍCULA DE LAS DOS PRIMERAS SEMANAS DE AGOSTO NOS HA OBLIGADO A DECIR LA FRASE “¡QUÉ VERDE ERA MI VALLE!”.

AÚN ASI, ESTAMOS AGRADECIDOS PORQUE EL VALLE SOLO SUFRIO UN PEQUEÑO CONATO DE INCENDIO EN EL CABRIO.
Y UNO DE MIS LUGARES FAVORITOS “LAS HURDES, CÁCERES”AUNQUE SE HAN “ACHICHARRAITO” UN POCO, LOS PUEBLOS DE FRAGOSA Y EL GASCO DEL VOLCÁN SIGUEN INTACTOS.

 

 
 

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