El ventanuco

abril 2003

Actualidad y opinión sobre El Valle de Mena

 
       
 

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Tímidamente, dejo el ventanuco a medio abrir por varios motivos: hoy es el primer día que me asomo al valle y los objetos con los que me he topado me han invitado, uno a abrir el ventano de par en par pero el otro a cerrarlo de golpe. Así pues he decidido dejarlo entre abierto.
 


 

OBJETIVO Nº 1. 

         Ves una casa muy vieja. Esa “tripita,” tan bien hecha, es el horno. Los vanos son tan chiquitos como mi ventanuco, y las piedras, también pequeñas, forman las paredes de mampostería.
 

Es una casa vieja ¿Quién lo duda? PERO TIENE SU DIGNIDAD.

Le han colocado no uno sino todos los contenedores de basura y no contentos con eso le han puesto la señal de tráfico.

En pleno centro de la capital de Mena y villa para más señas (Villasana). La casa es un edificio emblemático para  los meneses y con dos nombres por si uno fuese poco: la casa fuelle y la casa barco.

¿Quién ha cometido esta falta de sensibilidad?
 

 

¿Puede alguien devolverle su DIGNIDAD?


OBJETIVO Nº2.

         Estás viendo una puerta, pero no es una puerta cualquiera. Si te fijas un poco, verás que toda ella está tallada. Alguien pasó muchas horas, primero diseñando en su mente y luego dando vida a ese diseño.


A lo largo de su vida y junto a sus hermanos ha tallado muchos tipos de madera y ha realizado múltiples objetos.

A diferencia de los artistas, nuestro menés es un hombre discreto, no le gusta la notoriedad, no le gusta que le alaben por su trabajo.

Quién conozca su obra reconocerá que es un genio en la madera ¡salvo que quien lo observe sea un cazurro!

 

Desde mi ventanuco
¡BRAVO PRUDEN BASARRATE ¡

 

 
 

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